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Timochenko ante la JEP: ‘el Secretariado no se reunió para decidir el homicidio de Gómez Hurtado’

El exjefe de las Farc aseguró que conoció detalles de la operación del magnicidio del líder conservador con la declaración de Carlos Antonio Lozada en diciembre del 2020. Rodrigo Londoño dijo que a comienzo de los diálogos de paz se había planeado un atentado contra el expresidente Juan Manuel Santos.

En la mañana de este miércoles comenzó la versión voluntaria de Rodrigo Londoño Echeverry, conocido en la guerra como Timochenko, ante la Jurisdicción Especial para la Paz, por el caso del magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado y los homicidios del economista Jesús Antonio Bejarano, el general Fernando Landazábal Reyes, el representante a la Cámara Pablo Emilio Guarín y los exguerrilleros Hernando Pizarro León y José Fedor Rey o Javier Delgado. Con la presencia de todos los magistrados de la Sala de Reconocimiento de la JEP, un delegado de la Procuraduría General de la Nación, las familias de las víctimas y sus abogados, Londoño reconoció también el homicidio de José del Cristo Huertas, exconductor y escolta de Gómez Hurtado al momento del asesinato. Desde el comienzo, la magistrada Nadiezhda Henríquez indagó en los detalles hasta ahora desconocidos que pudiera aportar Timochenko.

Aunque es el único exintegrante vivo del Secretariado de la época, y todavía adscrito al Acuerdo de Paz, aseguró que la mayoría de los detalles sobre estos homicidios los conoció por la versión voluntaria que entregó Julián Gallo Cubillos (Carlos Antonio Lozada), quien acudió a este tribunal el pasado 10 de diciembre. Según él, “en el Secretariado no se discutían los asesinatos a estas personas” y explicó que sus reuniones eran para debatir y tratar asuntos de índole político.

Sin embargo, mencionó que la única vez que se debatió un atentado contra alguien fue por iniciativa de Alfonso Cano contra el expresidente Juan Manuel Santos. “Es la única vez que como Secretariado se determinó si se atentaba o no contra una persona (…) él mismo tomó la decisión de no ejecutarlo porque no sería ético actuar contra una persona contra quien se estaba dialogando”, mencionó.

En este punto, Londoño se detuvo para explicar que fue a partir de 1993, con la Octava Conferencia de las Farc en la que se definió que cada miembro tendría que ubicarse en un bloque. El compareciente, quien estuvo en la coordinación del Bloque Magdalena Medio, declaró que cada estructura podía tomar decisiones independientes sin necesidad de ser consensuadas. “No teníamos coordinación, a menos que se nos orientara para ejecutar un plan conjunto”.

La magistrada Julieta Lemaitre se refirió a la información que pudo haber tenido Londoño sobre el caso de Álvaro Gómez Hurtado, pero el excomandante mencionó que no hubo una reunión para debatir ni para planear este magnicidio. “Nosotros nos enteramos como tres días después, a través de un comunicado que colocó Jorge Briceño (Mono Jojoy) a través de un sistema de radio HF que encriptaba mensajes en un computador”. Además, mencionó que este tipo de decisiones al interior de la guerrilla eran confidenciales y no se podían poner en conocimiento los detalles al Secretariado.

Álvaro Gómez Hurtado

Los familiares del exlíder conservador y sus abogados interpelaron a Londoño y le preguntaron qué razones y pruebas tenían para atribuirse dicho atentado. Rodrigo Londoño fue enfático en que no conoce testigos, desmovilizados ni documentos que puedan probar su culpabilidad en este crimen, pero aseguró que “es el más interesado en que aparezca alguien y esto se esclarezca”. De hecho, le aseguró a la magistratura que la comunicación encriptada en la que se les avisaba del operativo fue destruida años más tarde, por razones de seguridad de los archivos en poder de las Farc.

Ante las preguntas de los abogados y la magistratura sobre el impacto que tuvo el magnicidio en la política colombiana, respondió que en ningún momento midieron las consecuencias de este hecho, pero que fueron conscientes que esto “exacerbó las contradicciones en la política”.

El magistrado auxiliar Farid Benavides se refirió a Timochenko para indagar en la declaración pasada de Carlos Antonio Lozada, quien declaró ante la JEP que la orden de asesinar al exlíder conservador fue directamente del Secretariado. Sobre esta inquietud, el compareciente dijo que cuando los excomandantes de Bloque se referían al Secretariado, aludían al integrante del Secretariado que pertenecía a su Bloque, más no a todo el grupo en general. “Aunque fui fundador del Bloque Oriental, no tuve ningún ejercicio en esta estructura. No conozco los detalles de cómo funcionaba el Bloque Oriental ni la Red Urbana Antonio Nariño”.

En el caso de la Red Urbana, a quienes se les atribuyó directamente la ejecución del magnicidio, el integrante del Secretariado era, precisamente, Jorge Briceño. De hecho, Londoño expresó que sólo conoció detalles del modus operandi de la Red Urbana y de la planeación y ejecución del magnicidio, cuando escuchó la declaración de Lozada ante la JEP el pasado mes de diciembre.

Los representantes de la familia de Gómez Hurtado fueron críticos con las respuestas del compareciente y aseguraron que su versión era poco creíble por la ausencia de material probatorio para verificar la responsabilidad en este crimen. El abogado Joan Moreno, uno de los representantes de la familia, lo interrogó sobre las razones para guardar silencio por tantos años e indagó sobre posibles nexos de la Fuerza Pública en este crimen. Sin embargo, Londoño aseguró las Farc no operaron con apoyo de ningún otro grupo armado o criminal como el cartel del Valle y que las razones de este crimen fueron netamente políticas. También negó la posibilidad de que Manuel Marulanda se hubiera aliado con el expresidente Ernesto Samper para planear y ejecutar este asesinato.

El excomandante explicó ante la magistratura que las Farc no volvieron a hablar del tema porque se dieron cuenta de las contradicciones y polémicas que se generaron alrededor de este magnicidio. “Sin haber estado en el momento en que se tomó esa decisión, me atrevo a decir que ese fue un cobro de cuentas a las actitudes políticas del señor Gómez”. Y, nuevamente, se refirió a las víctimas para pedirles perdón por este delito. “Viendo las cosas desde esta perspectiva, hoy estoy seguro que tendríamos a Álvaro Gómez como aliado en este proceso de contribución y búsqueda de la paz en Colombia”, añadió.

Fuente: El Espectador.